As the weather gets colder, we introduce ginger, which is used more in the kitchen due to its healing and taste, to our cookies, which we always have at home. Moreover, molasses and cinnamon are also included in this meeting and we literally knead a riot of flavors. Moreover, these crunchy cookies can be easily stored for a long time without getting stale.
You can't get enough of these cookies, both with their smell and taste, and they will be delicious with tea or coffee! Anyone who tries the molasses gingerbread recipe once will not be able to give up this taste! We leave this beautiful recipe that you won't be able to get enough of even if you cook it tray by tray, so that your kitchen will be filled with the sweet smell of molasses gingerbread.
Agrega harina, azúcar morena, canela, jengibre en polvo, levadura en polvo, bicarbonato de sodio y sal a tu procesador de alimentos.
Agrega la mantequilla que cortaste en cubos pequeños.
Pulsa la mezcla en el robot durante un máximo de 10-15 segundos. Se aglutinará ligeramente.
Finalmente, agregue la melaza y la miel y presione nuevamente. Incorpora las sobras a la mezcla con una espátula.
Transfiera todos los ingredientes del procesador a un tazón para mezclar. Para combinar la masa, amásala con el menor contacto posible hasta que alcance una consistencia que puedas enrollar y darle forma.
Forre dos bandejas para hornear con papel de hornear. Primero, enrolle los trozos de masa del tamaño de una nuez en rodajas, luego aplánelos ligeramente y colóquelos en las bandejas, espaciados entre sí. Tenga cuidado de no apilarlos demasiado porque se esparcirán durante la cocción.
Hornea la primera bandeja y luego la segunda bandeja durante 8-10 minutos en un horno precalentado a 180 grados. No hornear por más de 10 minutos, en el horno saldrá suave, pero se espesará y quedará más crujiente a medida que reposa.
Después de sacar del horno, dejar reposar en la bandeja durante 5 minutos. Luego coloque las galletas sobre una rejilla para que se enfríen. ¡Disfrutar!